Guías de estilo de código
Soy un maniático, lo reconozco. Mis amigos se pasan el día descolocándome las cosas para echarse unas risas mientras ven que no puedo soportar dejarlas así. Podrían hacerlo 50 veces seguidas, que yo iría otras 50 a dejarlo a mi gusto. Todo tiene que estar alineado, ordenado por tamaños, colores o cualquier otra estúpida característica que me saque de la manga. Qué se le va a hacer.
Esto, lejos de ser una jodienda (que a veces lo es, pero para los demás
), se ha convertido en una gran ventaja. A la hora de retocar algo, me encuentro con ficheros perfectamente estructurados, con el mismo formato e indentados de la misma manera. De mejor o peor manera, sí, pero de la misma. Y eso es una suerte cuando manejas proyectos de bastante calado.
El problema de esto es que no soy él único con manías. Cuando tengo que compartir código con otra persona que también las tiene, pero distintas, es un infierno. O lo que es peor, que no las tiene. En ese momento, emergen de la nada un ángel y un demonio, cada uno encima de uno de mis hombros. Uno me dice que lo modifique todo, y otro que pase del tema (y ya no sé cuál es cuál). Es entonces cuando pienso: ¿no hay forma de estandarizar esto? Leer más…
En el tiempo que llevo trabajando en este sector he conocido muchos tipos de clientes. Desde los más normales e incluso comprensivos, hasta el que se cree que tienes un botón en el teclado que pone “hacer web”, el que te pide colores “frescos pero serios” o el clásico “no sé qué ha pasado, yo no he tocado nada”. Este último será el que reciba hoy nuestra atención.
Va, os dejo unos segundos para que os riáis a gusto… ¿ya? No, ¿que si me instalo el pepino dónde? xD
Primero, creamos un “
Parece ser que una de las últimas versiones de
RoR tiene muy buena integración con todos los tipos de BBDD existentes, aunque a veces su compatibilidad con algunas características deja mucho que desear. Este es el caso de los “
Siguiendo con lo que os contaba en el post anterior, en otra ocasión tuve que importar un
Trabajando con Ruby te das cuenta de que en Internet está todo lo que puedas imaginar. No necesitas cursos, profesores ni ejemplos. Nada. Cualquier ayuda extra es bien recibida, aunque sin ella también puedes llegar a la resolución de ese problema que te lleva comiendo la moral una semana.
Este bonito mensaje nos aparecerá si acabamos de instalar Ruby y al intentar meter Rails nos damos cuenta de que necesitamos