Guías de estilo de código
Soy un maniático, lo reconozco. Mis amigos se pasan el día descolocándome las cosas para echarse unas risas mientras ven que no puedo soportar dejarlas así. Podrían hacerlo 50 veces seguidas, que yo iría otras 50 a dejarlo a mi gusto. Todo tiene que estar alineado, ordenado por tamaños, colores o cualquier otra estúpida característica que me saque de la manga. Qué se le va a hacer.
Esto, lejos de ser una jodienda (que a veces lo es, pero para los demás
), se ha convertido en una gran ventaja. A la hora de retocar algo, me encuentro con ficheros perfectamente estructurados, con el mismo formato e indentados de la misma manera. De mejor o peor manera, sí, pero de la misma. Y eso es una suerte cuando manejas proyectos de bastante calado.
El problema de esto es que no soy él único con manías. Cuando tengo que compartir código con otra persona que también las tiene, pero distintas, es un infierno. O lo que es peor, que no las tiene. En ese momento, emergen de la nada un ángel y un demonio, cada uno encima de uno de mis hombros. Uno me dice que lo modifique todo, y otro que pase del tema (y ya no sé cuál es cuál). Es entonces cuando pienso: ¿no hay forma de estandarizar esto? Leer más…
Como dije ayer, estoy evaluando qué me conviene más para mis desarrollos. Bueno, en realidad estoy tomándomelo como algo más general, pero todo ello viene motivado por
A todo cerdo le llega su San Martín, y a todo programador un gran momento: la elección de un correcto entorno de trabajo. Y hasta hace poco no sabía de su existencia más que el nombre, pero poco a poco el